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«Cute winter boots» («botas de invierno bonitas») es un código que apareció en TikTok hacia el 23 de enero de 2025, tres días después de la investidura de Donald Trump. Las botas protegen del hielo, «ice» en inglés. Y el ICE es el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, la agencia que detiene y deporta a migrantes. Los creadores hablaban de botas para difundir consejos ante las redadas, con la esperanza de esquivar un posible frenazo del algoritmo. Aquí tienes el origen, cómo funcionaba, las críticas y lo que ha pasado desde entonces. Y si tu alcance parece anormalmente bajo, un empujón en vistas de TikTok ayuda a relanzar un vídeo.
¿De dónde viene «cute winter boots»?
Hay que volver a la semana del 18 de enero de 2025. La noche del 18, TikTok dejó de funcionar en Estados Unidos, tal como exigía la ley que obligaba a vender su filial estadounidense. La aplicación volvió el 19, tras unas 14 horas de apagón, y Donald Trump juró el cargo el 20. En los días siguientes, muchos usuarios aseguraron que sus vídeos críticos con el nuevo gobierno o sobre inmigración llegaban a mucha menos gente que antes.
El 25 de enero, la periodista Taylor Lorenz (User Mag) escribió que miles de usuarios llevaban 48 horas publicando vídeos «sobre botas de invierno bonitas». El Daily Dot (27 de enero) citó entre las primeras cuentas a @mirandathedemon y @watchout4audrey. El vídeo de abajo es del 24 de enero: ninguna información explícita, solo una invitación a «subirse a las botas de invierno bonitas», el hashtag #catchingfire (la segunda película de Los juegos del hambre) y «Digital Silence» de Peter McPoland.
@eryn.spamz everyone should get on board with these cute winter boots! 💙 #cutewinterboots #winterboots #catchingfire #fyp
Algunos artículos siguen presentando la tendencia como un símbolo genérico de la izquierda estadounidense. Pero el juego de palabras con el ICE es el centro de todo.
¿Cómo funciona el código?
Es una forma de «algospeak»: sustituir las palabras que uno cree vigiladas por otras inofensivas. Aquí, «botas de invierno» reemplaza a «protegerse del ICE». También aparecían «ice cream» o «ice cream trucks» para referirse a los agentes y sus vehículos (The Mary Sue, 29 de enero de 2025).
En la práctica convivían tres formatos:
- La creadora habla de botas en voz alta mientras textos en pantalla, o un cartel, dan la información real: derechos ante un control, teléfonos de asistencia jurídica, avisos de redadas.
- El vídeo simplemente sustituye las palabras delicadas por «cute winter boots» dentro de un discurso político.
- El vídeo no contiene nada explícito, solo un sonido combativo, un hashtag o una alusión, como el siguiente del 28 de enero: «solo una pequeña investigación sobre botas de invierno bonitas, sin relación con nada».
@mrs.frazzled Just some light research regarding cute winter boots…unrelated to anything….
También circulaba una teoría: el algoritmo de TikTok favorecería los vídeos que hablan de un producto que se puede comprar. «Lo que le gusta al algoritmo son los productos», dijo un creador al Daily Dot. Nunca se confirmó, pero explica por qué el objeto elegido fue un par de botas y no cualquier otra palabra.
¿Por qué los creadores codificaban sus vídeos?
Porque temían que los frenaran. Tras la vuelta de la aplicación el 19 de enero, con un mensaje de bienvenida que daba las gracias al presidente Trump, muchos usuarios tuvieron la sensación de que ciertos temas circulaban peor. TikTok nunca anunció una consigna así, y desde fuera es imposible demostrar que un vídeo se limitó a propósito.
El código tenía además un efecto de comunidad. Quienes lo entendían se reconocían, los demás se quedaban perplejos, y el misterio empujaba a comentar para preguntar qué significaba. Cada comentario hacía subir el vídeo.
Las críticas llegaron rápido. Rolling Stone publicó a finales de enero de 2025 un artículo sobre los «límites del activismo»: buena parte de los vídeos no contenía ninguna información útil, solo bandas sonoras de películas y musicales revolucionarios (Los juegos del hambre, Cabaret, Los miserables). Al final, el código ahogaba los pocos vídeos que de verdad ayudaban.
¿Qué ha pasado desde entonces?
La cuestión de la censura volvió un año después. En enero de 2026, una empresa conjunta de mayoría estadounidense, de la que forma parte Oracle, tomó el control de las operaciones de TikTok en Estados Unidos. Los inversores no chinos poseen alrededor del 80 %, y ByteDance conserva el resto (CNN, 26 de enero de 2026).
Pocos días después, varios usuarios denunciaron que sus vídeos sobre las operaciones del ICE en Minneapolis no se publicaban o se quedaban sin vistas. TikTok atribuyó los problemas a un corte eléctrico en un centro de datos estadounidense, «sin relación» con el cambio de propietarios. El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció una investigación sobre las prácticas de moderación de la plataforma (CNBC y The Washington Post, 26 y 27 de enero de 2026). Que sepamos, en septiembre de 2026 no se habían publicado conclusiones.
En la cobertura de ese episodio no hemos encontrado un regreso destacable del código «cute winter boots». Los creadores hablaron sobre todo de censura de forma directa, con capturas como prueba.
¿Puede una marca aprovecharla?
No, y esa es la respuesta honesta. Una marca de calzado que publicara «nuestras botas de invierno bonitas» para subirse al código parecería oportunista en un tema ligado a deportaciones reales. Las críticas llegarían de ambos lados.
Lo que sí puede aprender una marca es la lección de fondo: en TikTok, un objeto cotidiano puede cargar con un mensaje mucho mayor. Para un creador o un pequeño negocio, compensa más construir una audiencia fiel que entienda tus referencias que perseguir el código del momento. Una base de seguidores de TikTok comprometidos da un alcance inicial más estable.
¿Se ha desplomado tu alcance en TikTok?
Cuando un vídeo se queda atascado en unos cientos de vistas, un empujón le ayuda a volver al feed Para ti y a llegar a tu público.







¿Cómo leer y usar este tipo de código?